Asimismo, el hecho de que en la zona, dada la tradición y arraigo
de las costumbres prehispánicas y posrevolucionarias, relacionadas
con el manejo del agua a través de comités comunitarios,
es claro que el sistema de manejo de agua bajo este principio está
haciendo crisis, pues las limitaciones económicas de la sociedad,
resultado de la crisis económica han hecho que sólo el 20% de los
usuarios del agua, en promedio, paguen sus respectivas cuotas y,
por lo mismo, se enfrentan los comités comunitarios a problemas
graves en relación con fuertes adeudos por el pago de la luz; asimismo,
cuando llegan a tener averías los sistemas de bombeo,
no tienen la capacidad para la atención oportuna del problema y,
finalmente, muchos de los pozos no se encuentran debidamente
regularizados en la Conagua, lo cual refleja un panorama complejo.
Es por eso urgente que se plasme explícitamente en la ley, no
sólo la necesidad de que colaboren los tres órdenes de gobierno,
sino que una parte del Presupuesto de Egresos de la Federación
contemple recursos para el propósito expreso de la recarga de los
mantos freáticos. Creo que el 1% del PIB sería un buen comienzo
para abatir el déficit en los mantos freáticos, no sólo en el caso de
la zona del lago de Texcoco sino en el país entero.
Las carencias de agua en México y el permanente déficit que
ya se tienen en muchas de las cuencas del país, especialmente
en la del lago de Texcoco, revelan, a todas luces, la necesidad
de coordinar esfuerzos, pero no sólo eso, sino que debe haber,
intencionadamente, elementos jurídicos y recursos económicos
para que el manejo del agua sea responsable y conlleve a tomar
medidas también responsables que permitan efectivamente recargar
los mantos freáticos del país. Esto es perfectamente posible si
las políticas gubernamentales se basaran en la idea responsable
de atender las necesidades del hombre en equilibrio con el medio
ambiente que le rodea. Como el proceso no se resuelve con
“buenas intenciones”, es necesaria la combinación de esfuerzos
entre los tres órdenes de gobierno, la asignación de recursos y la
educación de la sociedad para el mejor manejo del vital líquido. Si
no se toman medidas hoy en esa dirección, mañana estaremos
enfrentados violenta y lamentablemente, por el recurso agua. Antes
de que surja la guerra del agua, mejor recarguemos los mantos freáticos con medidas coordinadas y que la vida siga en equilibrio
y armonía con el desarrollo social.
Este esfuerzo colectivo por poner de relieve científicamente la
problemática del agua en Texcoco y en México, es una aportación
para intentar dar luz y lanzar un grito a tiempo de la necesidad
de conjuntar esfuerzos para salvarnos de una catástrofe acuífera
futura. Agradezco a todos los que han participado en los foros y en
la elaboración de este material, pues con su esfuerzo muestran su
preocupación y su ocupación en el tema del agua.
Brasil Acosta Peña
brasil.acosta@gmail.com
resulta muy importante considerar que el problema del agua no se resuelve con buenas intenciones, sino que es necesario la participacion ciudadana y de los tres ordenes de gobierno, para afrontar la situacion que tan severa se presenta en la diponibilidad de agua del municipio de Texcoco, en donde ya en varias comunidades, se recurre a entragr agua por tandeos, que a veces se hacen solo una vez por semana, todo esto podria tener solucion, si buscamos los mecanismos y las acciones que ayuden a recargar los mandos acuiferos y en especial a promover que usemos el agua del cielo y no la del subsuelo.
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