UNA MIRADA AL FUTURO: EL ABASTO DE AGUA EN
CHIAPAS, EN RIESGO
Jorge
Vázquez Gómez*
Chiapas es el estado que posee el mayor volumen de
agua superficial del país. Sus dos nuevas cuencas hidrográficas el Grijalva y
el Usumacinta significan la mayor reserva de agua de México. Solo el volúmen
del líquido que arrastra anualmente el
Usumacinta contiene más aguas que todas las presas de riego de Sonora y
Sinaloa. A pesar de tan considerables volúmenes de agua que cae y escurre en
Chiapas, su futuro es incierto con amenaza de disminuir drásticamente y poner
en riesgo el abasto tanto para beber como para riego y electricidad
especialmente en la zona centro conocida como la Depresión Central del Estado.
LAS FUENTES DE AGUA DE CHIAPAS.
El régimen de lluvias en este estado está regulado
en mucho por su posición geográfica ubicado en la zona tropical del hemisferio
norte, a donde llegan las masas de aire húmedo proveniente del Pacifico, del
golfo de México y Mar de las Antillas que le permiten un régimen de lluvias anuales
entre los 1,100 mm en su parte central hasta las 4000 mm en las faldas del
Tacaná que reciben el aire húmedo del Pacifico. El factor geográfico que más
modifica el régimen de lluvia es en el estado son las cadenas montañosas. Así,
en la parte norte que se conecta con Tabasco se ubica las serranías del norte
de Chiapas que impide que la humedad proveniente del Golfo de México llegue
hasta el Centro del estado. Ello provoca que la lluvia caiga en gran intensidad
en las llanuras que se prolongan en Tabasco.
Esto permite que en esta región
norte llueva hasta 2500 mm (Am) anuales durante seis meses. Incluso
hay lugares donde caen hasta 4000 mm en Yajalón, ubicados en las partes de
altura intermedia de esta cadena montañosa del norte de Chiapas. Esta región aludida
se presenta las llamadas lluvias ocasionadas por los nortes del Golfo que se dan
de noviembre a febrero (4 meses), los cuales se suman a la temporada de lluvia
normal (mayo-octubre) haciendo un total de 10 meses de lluvia. Los meses de
mayo y abril suele ser el periodo seco sin embargo el suelo permanece húmedo
todo el año, lo que permite que la vegetación nativa, los cultivos de
plantación y las praderas permanezcan verdes todo el año.
La región Lacandona es separada de la depresión
Central de Chiapas por las montañas llamada de los altos, lo que también que
impiden que la humedad proveniente del Golfo de México y especialmente del mar
caribe lleguen a la parte Central del Estado, dejando su humedad sobre la Selva
Lacandona, donde caen 220 mm (Am) anuales entre mayo y noviembre y
la humedad del suelo se mantiene unos 10 meses debido a que la cubierta vegetal
impide la evaporación edáfica conservándola.
La región de la Costa, es separada de la
depresión Central del estado por la existencia de la Sierra Madre de Chiapas
que impide que la humedad aportada por el Océano Pacifico llegue a la parte
central y toda se queda en la Zona Costera, donde llueve de 1200 mm a 2500 (Am)
en su mayor parte. Sin embargo en la parte alta del Soconusco, existe una zona
que alcanza los 4000 mm (Af). Anuales, en las faldas del Tacaná, donde se dan
las plantaciones como cacao, café, plátano, mango, etc.
Otro macizo orográfico es la montaña de los
Cuchumatanes en Guatemala que dificulta la entrada de humedad proveniente del mar
Caribe y toda la humedad queda en éste país. Por último la Región Central o
Depresión Central de Chiapas que es una amplia zona agrícola y ganadera, que
posee la mayor población humana del estado con gran demanda de agua para beber
y para la agricultura. Esta gran zona central está rodeada por las cuatro
cadenas montañosas señaladas y se comporta como una gran cuenca cerrada cuyas
serranías impiden el paso de la humedad provenientes del Golfo de México, del
Pacifico y el mar Caribe. Tal situación lo convierten en una área semiseca
(Aw)) con lluvias de 1000 a 1200 mm anuales, entre Junio y noviembre, unos 6
meses, con la presencia de un periodo seco durante el temporal llamado Canícula
o sequia intraestival, que cuando se presenta, induce graves pérdida o mermas
de las cosechas (maíz, frijol y sorgo, etc.)
FUENTES DE ABASTO DE AGUA.
En Chiapas, como otros lugares, todo el agua
disponible proviene de las lluvias, a la fecha no se han descubiertos grandes
mantos subterráneos que complementan el agua de lluvia. De las cuatro grandes
regiones geográficas de Chiapas: Norte, Selva, Costa y depresión Central. Las
tres primeras tienen pocas probabilidades de sufrir insuficiencia de agua
debido a que las lluvias que
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*Investigador de la Universidad Autónoma de Chiapas.
se dan son predominantemente orográficas y
están regidos por las leyes que mueven las nubes e inducen la precipitación.
Donde la actividad humana tiene, hasta hoy, poca influencia, a no ser por el
calentamiento global que puede alterar estos movimientos mundiales. También en
estas zonas, principalmente la región Norte y selva donde la llegada de
huracanes es importante. No así la gran Depresión Central, la cual su lluvia es
irregular y los efectos de los huracanes no llegan o llegan muy disminuidos.
Por lo cual, el abasto de agua urbano y agrícola solo depende de la lluvia in situ.
Aquí, el agua de pozos profundos no existe, porque aparentemente no hay grandes
depósitos de agua subterránea hasta hoy.
Así, el agua que cae en esta gran región tiene tres orígenes principales:
1. El agua de las precipitaciones pluviales cuales alcanzan a traspasar las
cadenas montañosas con mermadas contenido de humedad y solo provoca escasas
lluvias y de corta duración. Esta lluvia provienen tanto del Pacifico, Norte
del Golfo y Mar Caribe.
2. Humedad proveniente de la Selva Lacandona. Esta gran cubierta vegetal suele producir gran
cantidad de evapotranspiración que aporta humedad al aire estacionando sobre
ella, incrementando su contenido de agua atmosférica, las cuales por diferencia
de presión (mayor sobre la selva), que en la Depresión Central (menos presión)
se trasladan enormes masas de nubes con alto contenido de agua los cuales
descargan su humedad en toda la parte central del estado. Según estudios de la
UNAM la Selva Lacandona aporta el 20% de la lluvia de esta región. Por lo
tanto, en la medida que la Selva Lacandona
reduzca su cubierta, en esa
proporción el agua aportada también será menor.
3.
La humedad aportada por la
evapotranspiración de los escasos macizos montañosos cubiertos de vegetación.
Estas masas arboladas se han reducido en mucho a consecuencia de la expansión
de la agricultura y ganadería y por el uso del sistema Rosa-Tumba-quema que aún
se practica en las comunidades indígenas a la cual se suma la quema de
rastrojos y praderas. Estas lluvias in
situ son cada vez más escasos y el periodo seco se alarga cada vez más.
EL RIESGO FUTURO DEL ABASTO DE AGUA.
De todas las regiones geográficas que conforman el
estado de Chiapas, es la Depresión central la más amenazada en sufrir escaséz
de agua para beber y de riego en un futuro próximo. Todo señala que no hay agua
subterránea que pueda bombearse para el abasto de las ciudades. Esto indica que
la única fuente de agua es la que escurre superficialmente. Debido a la deforestación,
al mal manejo del suelo que induce la erosión hídrica los ríos se están
secando. Ya existen meses (marzo-abril) que los poderosos ríos Usumacinta y
Grijalva disminuyen en mucho a su caudal y esto se agravará en las próximas
décadas. Y así, Chiapas corre un alto riesgo de sufrir desabasto de agua para
el consumo humano, la agricultura y la generación de energía hidroeléctrica. Es
pues urgente de detener la devastación
de sus selvas, establecer programas efectivos de reforestación particularmente
en las laderas, implantar con eficacia y amplia cobertura el criterio de manejo
de cuenca y apoyar con una campaña permanente de concientización a los
campesinos, ganaderos y ciudadanía en general sobre la urgencia de conservar la
cubierta vegetal de Chiapas, en especial de la Depresión Central del estado. Y
esto sin considerar la creciente contaminación de los ríos de Chiapas por ser
vertidos grandes cantidades de desechos urbanos e industriales (aguas negras y
basura, y otros contaminantes) ya que la inmensa mayoría de las ciudades
asentadas en la Depresión central no tienen plantas de tratamientos de aguas
residuales en operación.
Finalmente
Chiapas tiene un alto potencial para generar energía hidroeléctrica.
Actualmente operan 4 hidroeléctricas, una más está en construcción y al menos
tres están en proyecto. Tan alta capacidad de generación de este tipo de
energía sustentable está en alto riesgo de hacerse porque toda el agua depende
de la lluvia. El caso de Venezuela ilustra tal problema al dejar de llover y sus
presas se han secado con todos los problemas que traen aparejado.