El Día Mundial del Agua: soluciones basadas en la naturaleza
El 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua. Este se instituyó desde el año 1992 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó esta fecha para dedicarla al vital líquido. El objetivo es generar una mayor conciencia entre la población y los gobiernos del mundo de la problemática y la urgente necesidad de acción para el cuidado y conservación del agua.
Y como no llamar la atención hacia este tema si el acceso al agua potable y al saneamiento básico es un derecho humano y la supervivencia de mujeres y hombres de todo el mundo depende de la disponibilidad de agua.
Cada año, para conmemorar este día, la ONU ha lanzado una campaña con distintos temas como: Agua y Energía, Agua y Desarrollo Sostenible, Agua y Empleo, Agua y Saneamiento entre otros, hasta llegar al tema de este año “Soluciones basadas en la naturaleza”.
Este pretende llamar la atención hacia la necesidad de diseñar soluciones para la seguridad hídrica que más que transformar o alterar el entorno natural lo aprovechen y generen una sinergia.
Por ejemplo, sembrar árboles para recuperar la superficie forestal o restaurar humedales es una forma sostenible y rentable de ayudar a mejorar la disponibilidad de agua, a reequilibrar el ciclo del agua, a mitigar los efectos del cambio climático y a mejorar la salud humana.
El implementar este tipo de acciones basadas en la naturaleza genera un círculo virtuoso porque no solo contribuye a garantizar una mayor disponibilidad de agua para satisfacer una demanda creciente, sino que se protege al medioambiente y se combate la contaminación.
La mayoría de estas soluciones basadas en la naturaleza involucran esencialmente el manejo de vegetación, suelos y humedales, incluidos desde luego, ríos, lagos, lagunas, esteros, etc.
México está lejos aún de ser un referente en este tema. Morelos y sus treinta y tres municipios también. No se ha logrado generar la conciencia para comprender que el dejar de tirar basura y aguas negras para recuperar nuestras barrancas y nuestros ríos nos hace más resistentes a los escenarios futuros. Nos hace resilientes.
La modificación a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos del mes de abril del año 2012, dónde se incluyó en el Artículo 4to el derecho humano al agua representó una gran oportunidad para dar un golpe de timón, para lograr un gran cambio en la política hídrica y en la política ambiental de este país. Una gran oportunidad que se perdió.
“Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines”. Es un texto que expresa un ideal, inalcanzable en las actuales condiciones, con las actuales políticas. Con los actuales políticos.
El día mundial del agua nos recuerda lo importante, lo vital que es este elemento para los seres humanos, y por qué tenemos que cuidarlo. Ojalá este año vaya más allá de un “slogan” o de una tarjeta informativa y se comiencen a aplicar estrategias que marquen un verdadero cambio.
Que realmente se le dé la importancia que tiene y se trabaje en coordinación con las autoridades competentes para mejorar el acceso y cobertura del servicio básico.
Solo así comenzaremos a ver un verdadero cambio, un verdadero trabajo por desarrollar soluciones que garanticen el derecho humano al agua.
Conmemoremos el 22 de marzo trabajando a favor del cuidado del agua, mejorando el acceso y el suministro de agua a toda la población, y no solo lo dejemos en una bonita imagen conmemorativa.
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